Aguas Rionegrinas intensifica su presencia en distintos sectores de San Carlos de Bariloche ante la sequía más importante de los últimos años, que afecta directamente a las fuentes de abastecimiento de agua potable. La baja histórica en los niveles del arroyo Ñireco y la alta demanda registrada por las elevadas temperaturas generan un escenario complejo para el sistema, especialmente en la zona sur y el Alto de la ciudad.