El hecho ocurrió este fin de semana, cuando una madre llegó al Centro de Salud de Paso Córdoba con su pequeño hijo en brazos, quien presentaba convulsiones febriles y secreciones. Ante la emergencia, el equipo de salud activó de manera inmediata el protocolo de asistencia: se le colocó una vía periférica, se realizó la aspiración de secreciones y se administró oxígeno junto con medicación específica (Lorazepam y Dipirona) para frenar el cuadro convulsivo.
Además del tratamiento farmacológico, el personal aplicó medios físicos para descender la temperatura corporal del niño, mientras se coordinaba de forma simultánea con el servicio de emergencias del Hospital de General Roca. La logística aceitada permitió que, tras ser estabilizado en el lugar, el menor fuera trasladado en ambulancia para ingresar finalmente al servicio de Pediatría del hospital roquense, donde permanece bajo control dado sus antecedentes de salud.
Este caso cobra una relevancia especial al considerar la ubicación geográfica: Paso Córdoba se encuentra a unos 18 kilómetros del centro de General Roca. En situaciones de urgencia, y especialmente durante los fines de semana cuando la movilidad se ve reducida, la existencia de un centro de salud con capacidad de respuesta técnica es la diferencia entre un desenlace positivo y una tragedia.
"El centro de salud hoy puede dar respuesta a la atención inicial ante una urgencia, y este caso fue exitoso", destacaron desde el equipo de salud, subrayando que contar con el oxígeno, la medicación y el personal capacitado permitió salvar al niño antes de que el cuadro se agravara.
La intervención en Paso Córdoba es el reflejo de una política de modernización y presencia territorial que prioriza el recurso humano y el equipamiento, asegurando que el Estado rionegrino cumpla con su premisa fundamental: proteger la vida de cada ciudadano, en cada rincón de la provincia.