El test de alcoholemia arrojó un resultado alarmante: 1,94 gramos de alcohol por litro de sangre, por lo que fue demorado y el vehículo retenido.
Desde el inicio, la situación se tornó peligrosa, ya que el auto circulaba de manera zigzagueante y a gran velocidad, obligando al móvil policial a realizar maniobras evasivas para evitar un choque. Ante las señales de detención, el conductor decidió escapar, lo que dio inicio a una persecución que se extendió hasta Cinco Saltos.
La tensión aumentó cuando el vehículo fue finalmente interceptado en la calle Antonio Radonich al 900. Allí, los efectivos constataron que el hombre apenas podía mantener el equilibrio y emanaba un fuerte olor a alcohol.
El procedimiento incluyó la realización del test de alcoholemia, que confirmó 1,94 de alcohol en sangre, lo que evidenció el grave riesgo que representaba para la comunidad.
Posteriormente, se procedió a la retención del rodado y se dio intervención a la fiscalía de turno, que dispuso el secuestro del vehículo y la notificación del conductor por resistencia a la autoridad. Además, se ordenó la extracción de fichas dactilares y la solicitud de antecedentes, reforzando el carácter institucional del operativo.
Este accionar demuestra la firmeza y la rapidez con la que la Policía de Río Negro actúa frente a situaciones que ponen en peligro la vida de terceros. La persecución y posterior detención evitaron un desenlace que pudo haber sido trágico, reafirmando el compromiso de los efectivos con la seguridad vial y la protección de la ciudadanía.